Lo que la realidad aumentada o el 3D jamás podrán reemplazar es la capacidad humana de imaginar, gracias a  ella las personas ciegas también pueden ver películas y series.

Una persona ciega disfruta de una película usando auriculares.

Una persona ciega, disfruta de una película en el cine usando audífonos para audiodescripción.

Audesc o audiodescripción es el relato adicional de un narrador, que describe las imágenes que el sonido no logra explicar. Este sistema se define como un apoyo a la comunicación que consiste en el conjunto de técnicas y habilidades aplicadas, con objeto de compensar la carencia de captación de la parte visual contenida en cualquier tipo de mensaje, entregando una adecuada información sonora que la traduce o explica, de manera que el posible receptor, si se encuentra en situación de discapacidad visual, perciba dicho mensaje como un todo armónico y de la forma más parecida a como lo percibe una persona que ve.

Actualmente existen organizaciones que entregan archivos de audio con banda sonora y audiodescripción de películas. La industria audiovisual, en plena transformación con servicios pagos por catálogo, comprende que la inclusión se expande en el mercado y es necesario aplicarla. Netflix por ejemplo, incluye la audiodescripción en su oferta, lo mismo que hacen algunos canales de cable e incluso la TV abierta en diferentes países.

El cineasta argentino Jorge Dyszel dirigió “...Al fin, el mar”, en 2005. El director cuenta en una entrevista al diario Clarín que en el film se dirigió al narrador con la intención de que se transformara en un personaje más. También señaló que “ el criterio utilizado para escribir el guión de la audiodescripción hace que nuestro narrador diga lo que hay que decir y calla cuando el sonido original puede narrar perfectamente bien” lo cual evitaba que la audiodescripción fuera como un “taladro de palabras”. En las proyecciones, que incluyen un recorrido de más de 50 festivales internacionales, se invita a las personas que lo deseen a cerrar los ojos, y ponerse en el lugar del otro, completando una experiencia inclusiva.

Poster promocional de la película ...al fin, el mar.

La película cuenta la historia de amor entre un hombre de Wall Street y una mujer cubana en una isla del Caribe. El cineasta contó también una anécdota, ocurrida al fin de una proyección, reflejando el impacto de hacer cine pensando en que la experiencia alcance a todos los asistentes: “Después de cada encuentro, al finalizar cada función, hay una sesión de preguntas y respuestas. Una vez, en San Luis, una persona ciega tomó el micrófono y dijo: 'Yo tengo 60 años y quedé ciego hace 20. Siento mucho por mis compañeros ciegos de nacimiento ya que el relator dice que el mar de Cuba es verde esmeralda. Seguro no entendieron nada'. Le replicó una espectadora de 18 años: 'Yo soy ciega de nacimiento y estoy en total desacuerdo. Para mí, el verde es esperanza. La esmeralda es una piedra preciosa. Si me dicen que el mar es verde esmeralda, me hablan de lo precioso y esperanzador. Debe ser bellísimo'. El cine se vino abajo en aplausos”.

Trailer Al fin… el mar.